Supervisado
Aprende desde ejemplos con respuesta conocida: fraude/no fraude, precio, categoría o demanda.
Clasificación · regresión
Vamos a mirar qué hay dentro, pieza por pieza. No hace falta memorizar nombres: basta entender qué pregunta responde cada tecnología.
Imaginemos que queremos reconocer una falla. Podemos mostrar ejemplos ya clasificados, dejar que el sistema encuentre grupos o permitirle probar acciones y recibir una señal. De ahí nacen estos tres caminos.
Aprende desde ejemplos con respuesta conocida: fraude/no fraude, precio, categoría o demanda.
Clasificación · regresiónBusca estructura sin etiquetas previas: grupos, similitudes, temas o comportamientos atípicos.
Clustering · reducciónAprende mediante acciones, recompensas y consecuencias dentro de un entorno.
Control · planificaciónEscalas, señales y patrones reales antes de convertirlos en datos.
La forma de aprendizaje explica el entrenamiento. Para escoger una herramienta en la vida real conviene preguntar por la capacidad que necesitamos.
Visión, audio, sensores y documentos.
Demanda, riesgo, mantenimiento y anomalías.
Texto, código, imagen, voz y video.
Optimización, planificación y recomendación.
Agentes, robots y automatizaciones.
Un modelo fundacional aprende relaciones generales desde muchos datos. Después podemos orientarlo con una instrucción, ejemplos o documentos propios. Ahí aparecen siglas que suenan difíciles, pero describen piezas bastante concretas.
Modelos de lenguaje de gran escala. Trabajan con tokens y destacan en texto, código y razonamiento estructurado.
Modelos visión-lenguaje. Relacionan imágenes con lenguaje para describir, comparar o responder sobre una escena.
Familia generativa que aprende a reconstruir señales desde ruido; se usa mucho en imagen, audio y video.
Representaciones numéricas que ubican contenidos similares cerca entre sí y permiten hacer búsqueda semántica.
Hasta aquí la herramienta interpretaba o generaba. Un agente agrega un objetivo y acceso a herramientas: puede buscar un dato, preparar un borrador o ejecutar un paso. Su autonomía no es magia; depende de los permisos que le demos.
La gobernanza de agentes responde quién es responsable, con qué datos y permisos actúa el sistema, cuándo debe detenerse y cómo demuestra el resultado.
Ya conocemos las piezas. Para elegir, volvemos al punto de partida: qué queremos mejorar, qué información tenemos y qué podría salir mal.
Tiempo ahorrado, error reducido, ingreso o calidad.
Responsables, disponibilidad, calidad, sensibilidad, linaje y derechos de uso.
Impacto de una respuesta incorrecta o una acción no autorizada.
Reglas, software clásico, modelos pequeños o sistemas generativos.
Evaluación, supervisión y criterios de detención antes de escalar.
Gobernar significa definir responsables, límites y evidencia antes de depender de un sistema.
Acordamos qué información es confiable, quién puede accederla, cuánto se conserva y cómo se corrige.
Definimos qué puede hacer una automatización o agente, cuándo requiere aprobación y cómo se revisan sus acciones.